Derechos Humanos
Catar, el “negociador” que financia y hospeda al terrorista Hamás
Como ante el nombre Israel todo está permitido, el agresor palestino se convierte en víctima y fuente de información confiable por obra de la mera invocación, y uno de sus financiadores y anfitrión de su liderazgo, en “negociador” e, incluso, por esa misma potencia pronunciadora y, por fuerza, censora, en una suerte de ángel de "paz"
Al-Taabin y otra ronda de “información” transformada en consigna difamatoria
Buena parte de la cobertura mediática sobre Medio Oriente parece haberse reducida a mera muchedumbre – es decir, no a la suma de los individuos que la componen, sino a “una especie de animal sin lengua ni verdadera conciencia” –, que marcha por la conciencia colectiva cotidiana propalando el último capricho, la distracción más reciente, el odio de turno envuelto en benévola ideología de la solidaridad y la complicidad más descarada con aquello que se dice despreciar y denunciar
No era en Dinamarca, era en El Periódico donde olía mal
Se cuenta que el físico austríaco Wolfgang Pauli respondió una vez a un artículo de esta guisa: “Esto no está bien. No está ni siquiera mal”. ¿Qué puede ser peor que eso?, se preguntaba Michael Shermer en un texto publicado en la revista Scientific American. ¿Qué puede ser peor que mal? Acaso una respuesta acertada sea la mala fe cabalmente escenificada en el artículo de El Periódico
Liberticidas – una perspectiva
La turba, instrumento de quienes la dirigen, financian, engañan, utilizan, se volverá indefectiblemente contra sí, desnudando identidades, aislándolas, etiquetándolas, porque, como decía el infame Ibérico Saint Jean, luego irán a por los indiferentes y, por último, a por los tímidos. Sólo el verdadero converso quedará: ejecutor, esclavo de su ignominia
Irán: Fiesta de falsificaciones
Es dable decir que el régimen teocrático de Teherán no engaña a nadie. Quienes lo hacen, son aquellos a los que el embeleco sirve de alguna manera, y que, repitiéndolo con afán de validación, intentan imponer la apariencia por sobre la realidad
La Sexta, elDiario.es, y el “otra vez” de Hamás
El incansable trabajo de erosión de la razón y de la independencia de criterio ha trabajado como una implacable marea para que los opacos números de bajas sin distinción ofrecidos por un grupo terrorista funden las acusaciones peregrinas de “genocidio”; para que se acepten informes sin siquiera leerlos y analizarlos con la finalidad de lanzar el titular-acusación de una inexistente “hambruna”; y para decir “noticia”, “periodismo”, “prioridad”, donde sólo hay interés, omisión y repetición
La Vanguardia: promoviendo la idea del “genocidio”
Engañar, o sugerir el derrotero de la credulidad, es sencillo cuando se funda en un cuerpo de mentiras, medias verdades y prejuicios abultado y harto repetido. Basta pues con brevemente, y sin el escollo de la demostración y documentación, reproducir los términos resumidos de la idea, del embeleco
“Medidas activas” contra Israel, contra Occidente II
Según investigadores, los contenidos que excitan emocionalmente se asocian a un mayor intercambio en diversos contextos en línea. De hecho, la expresión de emociones morales puede desempeñar un papel importante en la difusión de contenido. Ideal para quienes han hecho de los flecos elementales de la moral su herramienta preferida para movilizar prejuicios y ocultar verdades
ABC: Los “errores” de un corresponsal
Ni rastro de labor periodística alguna – ni documentación, verificación, multiplicidad de fuentes. Nada. Ningún valor añadido a la mera repetición de acusaciones; a la mera difusión de los “talking points” de Hamás