
La Vanguardia publica una carta de ReVista de Medio Oriente
Para denunciar la islamofobia no necesitan negar el antisemitismo ni el racismo en general. Al fin y al cabo, son hijos de un mal común: el fanatismo y la intolerancia.
En teoría, el movimiento BDS promueve los derechos humanos, la justicia internacional y la paz. En la práctica, fomenta la deslegitimación de Israel socavando su derecho a existir como un estado judío y democrático